Según el dirigente, los marchistas retornaron el fin de semana de Caracollo del departamento de Oruro porque se sintieron engañados por los organizadores de la movilización que se dirige a la ciudad de La Paz para pedirle al presidente Evo Morales que abrogue la Ley Corta del TIPNIS.
“Se sintieron engañados por las promesas que les hicieron la gente del gobierno y del municipio de San Ignacio de Moxos, utilizándolos a ellos para poder ir a la marcha, ofreciéndoles recursos económicos, prometiéndoles trescientos bolivianos por día, ofreciéndoles arroz”, indicó Noza a la Agencia de Noticias Indígenas de Erbol.
Señaló que tuvieron que ayudarlos para que retornen a sus comunidades por tierra y río. Dijo que no sólo los yuracarés retornaron a sus tierras, sino también chimanes.
Al respecto el represente del Comité de Marcha del Conisur, Waldo Pizarro, corroboró el hecho, pero acusó a dirigentes de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) por esta situación. “Se han ido rápido y nosotros estamos preocupados por ellos (…) con qué recursos habrán retornado, no sabemos. Ellos querían la carretera”, subrayó Pizarro.
Informó que al momento se encuentran en Panduro de Oruro y prevén su arribo esta semana a la sede de gobierno, para su encuentro con el Primer Mandatario.







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